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Thursday, August 30, 2007

Sueños

La primera vez que tuve un sueño erótico, tendría unos seis años y se trato de mi maestra en el bosque. Por aquel entonces te vendían una golosina agridulce en un pequeño recipiente de barro, nosotros las llamábamos ollitas y me encantaba meter el dedo en la ollita para después lamerlo. Seguramente en el transcurso del día sucedió algún suceso relacionado que ya no recuerdo y que debió influir en aquel sueño erótico. Resulta que seguía un camino muy estrecho y sinuoso y mientras mas me adentraba en el bosque, mas aumentaba el sonido de agua corriente que me había atraído a el y el aroma del aire y su frescura me resultaban muy placenteros y no deseaba otra cosa que seguir internándome cada vez mas profundamente en ese hermoso bosque, así que cuando al salir de una curva del camino me tope con un soleado claro, me sentí un poco decepcionado y quise volver a la frescura que acababa de abandonar y cuando decidido daba vuelta para regresar, escuche la voz de mi maestra llamarme - Noe, Noe ¿A donde Vas?- Sorprendido volví la cabeza y pude verla venir desde el otro lado del claro y respondí - A la sombrita , maestra. Quiero estar en la sombrita.
- ¿No te gusta estar en el solecito?
- Si pero ahora me gusta mas la sombrita
- ¿Con quien viniste?
- Solo......¿Por que?
- Por nada. Ven acompáñame te voy a enseñar un lugar donde nos podemos sentar, esta fresco y puede verse el rio.
¡El rió, era lo que estaba deseando encontrar!
- ¿De veras? ¡Vamos! - y dándole la mano atravesé junto a ella el claro, para internarnos en el otro lado del bosque. me guió hasta un tronco caído en el cual se sentó y me pidió me sentara en una piedra que estaba frente a ella.-¿Quieres que te enseñe algo?- Pregunto
-Si - Respondí. y poniéndose de pie un instante, subió su falda hasta la cintura para después subir su pierna derecha al tronco al mismo tiempo que se sentaba, permitiéndome ver en su entrepierna un circulo perfecto que parecía contener algún tipo de sustancia de un color verde muy pálido que me resultaba desconocida. apoyando ambas manos tras de si y echando un poco la cabeza hacia atrás me invito- Prueba. Te va gustar- Yo no necesite explicación, sabia perfectamente lo que ella deseaba que probara pero me resultaba muy repulsivo y dude en hacerlo. Ella al notar mi indecisión, se removió un poco adelantando la cadera y tomando mi mano me animo- Anda, prueba- el aroma que surgía de ese circulo no ayudaba a convencerme pero era mi maestra y no podía negarme, así que con un dedo tome una pequeña muestra y la lleve a mi boca. Sorprendido constate que sabia agridulce, igual que las ollitas y nuevamente metí el dedo ya sin recelos y continué saboreando esa golosina hasta que ella me exigió-Con la lengua, metele la lengua- Al obedecerla sentí como me tomaba de la cabeza con ambas manos y me presionaba contra ella causándome dolor y asfixiándome, luche por soltarme..... Y entonces desperté, desperté bañado en sudor y sumamente agitado, con una extraña sensación en la entrepierna, al observar me di cuenta de que mi "Pajarito" se me había parado y lo tenia muy tieso. Sentí mucho miedo y una enorme vergüenza me impidió contarlo a mis padres. Pasaron varios días antes de que pudiera ver directamente a la cara a mi maestra y mi gusto por las ollitas termino súbitamente. Tiempo después el cumpleaños de uno de mis amiguitos nos produjo gran expectación a todos los chamacos de la cuadra, la primera vez que nos invito su mama, era como cualquier otra invitación pero al irse posponiendo un sábado tras otro nos fue provocando una sensación de ansiedad por disfrutar el tan cacareado pastel con chocolate y tamales y mientras el tan esperado festejo llegaba, la madre de mi amigo nos aseguraba.-Ya verán niños, que no han probado pastel mas delicioso. En las fiestas de otros niños solo dan pastel de betún y es muy empalagoso, este pastel es de chocolate y es delicioso se deshace en la boca y no quieres ni tomar el atole para que no te quite el sabor de la boca. Es un pastel carisimo, es por eso que mi marido no ha podido comprarlo pero seguro este sábado si lo trae y les voy a dar una rebanadota por haber esperado.-Nosotros niños al fin, no pensábamos en otra cosa y resulta que el día del dichoso pastel llego entre semana y cuando el festejado y sus hermanitos llegaron a mi casa para pedir permiso de llevarme , mis padres decidieron mentir y decir que ya me había dormido y no me dejaron asistir a tan esperado momento. Yo por supuesto llore amargamente y cuando mi padre me pregunto que era lo que hacia esta ocasión tan especial, le explique las maravillas del pastel que se partiría , provocando las risas y burlas de mis padres
- Aha. seguramente el pinche pastel viene de marte,.No seas tonto hijo, lo que sucedió es que el padre de tu amigo no tenia dinero suficiente para comprarle su pastel y hoy que seguramente cobro algún trabajo aprovecho y lo trajo pero no creo que sea ninguna chingoneria de pastel, Andale ya duérmete y deja de estar chillando.-Con esto dieron por terminada la discusion y nos fuimos a acostar.En el sueño pase directamente a la fiesta y me fue servida una enorme rebanada de pastel, era tan grande que no cabía un solo tamal en el mismo plato, por lo que la madre del festejado me sirvió un par de tamales en plato aparte así que con ambas manos ocupadas me dirigí a una escalara cercana para sentarme y poner mis platos en un escalón. mientras me acomodaba me trajeron un vaso de refresco de piña, burbujeante y frío el cual puse al otro lado de mis platos , en pleno piso y me dispuse a darle su merecido principalmente al pastel, mis mordidas parecían no hacer mella en el y mientras me esforzaba en comerlo no podía dejar de reconocer que la madre de mi amigo nos había dicho la verdad en cuanto al sabor del pastel, pero había comido tanto que una gran sed se apodero de mi y cuando me volví para tomar mi vaso de refresco, no pude encontrarlo y desesperado me incline para asomarme bajo la escalera encontrándome con una barrera de oscuridad total, angustiado vocifere que me devolviera mi refresco quien lo hubiese robado y de pronto me sentí sujetado por los hombros y fuertemente sacudido, al abrir los ojos me encontré de frente a mi padre que me despertó de mi pesadilla y yo no del todo despierto aun le reclame y exigí me devolviera mi vaso de refresco. El me explicaba- Hijo todo fue un sueño, no hay tal refresco, si quieres te traigo un vaso con agua- y yo terco- No quiero agua, quiero mi refresco de piña ¿Donde lo escondiste?- A mis padres les causo mucha gracia mi desorientacion, pero al amanecer el dia suguiente mi madre lo primero que hizo fue acudir con nuestros vecinos a pedirles un poco del pastel para mitigar mi deseo.
Saludos.