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Saturday, March 29, 2008

Conquistas 3

Sentí un movimiento en la cama y luche por despertar, mis parpados se negaban a separarse y mi cerebro parecía estar siendo exprimido, rodé hacia mi izquierda y te vi, de pie, vistiéndote. Lucias un poco molesta y parecías querer disimularlo
- ¿Que haces?- Pregunte.
- Ya me voy.
-¿Por Que? Quédate otro rato.
- ¿Estas loco? Ya son las once y media, no debe tardar en llegar tu mamá. No se como pudimos dormirnos.
- No te preocupes, mi madre viene hasta mañana en la noche, siempre que visita a la familia, se queda a dormir el sábado.
-De todas formas, ya tengo que irme es tardísimo y yo solo salí a comprar un sope. Mis papas han de estar bien enojados.
-Te acompaño. Permíteme vestirme
- No hace falta, si quieres duérmete. Yo puedo irme sola. (Mirándome, como diciendo- Nomás te atreves a quedarte. Hijo De La Chingada)
Me levante y recogí el pantalón del piso, después de dar una ojeada alrededor de la cama, decidí tomar una camisa del cajón, ya que la que traía puesta no supe donde quedo.

-De verdad. Si no quieres acompañarme, no es necesario. Yo puedo irme sola, además yo fui la que se vino a meter sin invitación.- Su tono de reproche, me sugirió que algo andaba mal, a pesar de ello decidí proponerle.
-Quédate, conmigo.
-¿Quedarme?
-Si - Su mirada se alegro y después fingió entristecerse por mí. - Yo que más quisiera. Mira ya te había dicho que estoy por casarme. Bueno no. Queremos vivir juntos.- Puse la cara de tristeza que correspondía y aunque en parte fingía, otra parte de mi sintió pesar y no me conforme con que ahí se acabara.
- ¿Pero nos seguiremos viendo?
- ¿Antes de casarme? Si. Dame tu teléfono y te llamo.
-Aquí no hay teléfono.
-¿En tu trabajo?- Busque la mochila de los útiles de mi hermana y anote el numero del taller, recordé el libro y con cuidado lo saque de entre los otros libros. Al verlo en mis manos, solicito- ¿Me regalas una bolsa de plástico oscura?
- Ahora la busco- Regrese con la bolsa y me pidió un poco de refresco. Nuevamente me recrimine por no ofrecérselo antes y fui a la cocina por el. Al volver ya tenia empacado el libro y bebió el refresco, yo recordé el disco y guardándolo en su funda se lo ofrecí.- Te lo regalo.
-Gracias, pero tienes que llevarlo tu. Se un caballero.
- Claro, dame la bolsa.
-Esta la llevo yo. Tampoco me gusta abusar.- Y salimos rumbo a su casa.

Pasaron como seis meses y cuando había renunciado a la esperanza de verla otra vez, un grito desde la oficina llego para alegrarme el día- ¡Noe, teléfono!- corrí a contestar y al escuchar su voz, mi alegría fue enorme y la de mi "Campeoncito", aun mayor.- Hola- La escuche decir- Adivina quien habla.
- La mujer mas bella y mentirosa del mundo- Respondí mientras veía cambiar sonrisas a mi patrón y su secretaria.
- ¿Por que mentirosa?
-Prometiste llamar y tardaste mucho
-Pero lo estoy haciendo.
- Eso compensa todo.
- Necesito hablar contigo, hay algo que debes saber- La alarma sonó en mi mente,¡Pendejo! ¡Mil veces pendejo! ¿Por que no use el condón?¡Me va a decir que esta embarazada!
-¿Donde te espero?
- ¿Puedes ir a mi casa?
-Si.
- ¿A las nueve?
- A las nueve.
- Procura no faltar.- El que me citara en su casa , me decía que ya podía olvidarme de otro agarrón sexual y hacia mas viable la idea del embarazo, por lo que el resto del día fue un sufrir continuo entre los interrogatorios de mi patrón y mis compañeros de trabajo y mi mal presentimiento.

Cuando dieron las seis, fui directo a la oficina para pedir autorización de bañarme ( los padres de mi patrón nos habían ofrecido, que nos bañáramos cuando quisiéramos, pero nunca habíamos aceptado)
-¿Bañarte?- pregunto mi patrón- Dile a esta chamaca que llame a diario- Bromeo con su secretaria- Por fin encontramos la manera de bañar a Noe.
Me di un baño a fondo y me rocíe con la loción que compre el lunes siguiente al encuentro con Marcela (Recuerdo la cara de felicidad de la cuñada de mi patrón , cuando le pedí me vendiera la loción. Al parecer ya estaba convencida de que no podría vendérmela) El trayecto se me hizo eterno y cuando llegue a su casa estaba sumamente nervioso, toque y abrió su madre, su cara de desconcierto al verme fue muy graciosa- Hola Noe, ¿Que haces por aquí?- me saludo
- Hola señora, quisiera ver a Marcela- A sus espaldas vi aparecer a Marcela explicando- Yo le pedí que viniera, tengo que entregarle sus cosas.
- ¿Y como le avisaste? Interrogo su madre con mirada suspicaz.
- Por telefono madre. Todavía no soy telépata- y dirigiendo su atención a mí- Que bueno que viniste, tengo mucho que platicarte.
- Pues pásalo, Marcela. Platiquen en la sala.
- Tu porque quieres enterarte de nuestros secretos, chiquita, pero no se va a poder- La broma pareció tranquilizarla y solo dijo.- Ándenle pues, pero no te tardes o se va a enojar tu marido.- Si me hubiera dado un chingadazo a media madre, no lo hubiera resentido tanto, ¿Marido? ¿Dijo marido? Y yo esperando que me hablara como un vil pendejo por largos seis meses , seis meses en pinché suspenso, queriendo repetir la faena y ahora me enteraba que se había casado.
Marcela decidió traer mis cosas y me pidió que no me fuera, que ahorititita salia. Mientras la esperaba salio uno de sus hermanos, con un cuate totalmente desconocido para mi, me miraron no muy amigablemente y guardaron silencio.- Hola.-Salude retador.
-Hola -saludo el desconocido- ¿Que "cosas" te debe Marcela?
-Que yo recuerde, un libro
-¿Que libro?- El pinché interrogatorio no me gusto y conteste-
-¿Eres periodista?
- Soy su marido, Wey.
-Se hubiera buscado uno mas inteligente.-entre bromeando y ofendiendo.
-¿Ya se conocieron? -Pregunto Marcela, acercándose- Mira el es Noe, un amigo de la secu y el es mi marido.- Nos presento, nos dimos la mano, aun tensos y ella me reclamo- Ya te oí lo que le dijiste, sangron.- y dirigiéndose a su marido- No le hagas caso, lo que pasa es que el siempre quiso casarse conmigo.
-Aha, como no.- respondí irónico- Tengo cualquier cantidad de años, prendiendo veladoras y tu llegas y te casas con ella.- Su marido sonrió y dijo- Ya ves. Yo prendía veladoras pero pa' quitármela de encima y no se hizo el milagro.-
- Ya payasos- tercio Marcela- ¿A poco no soy la mas bonita?
- Ahí te hablan, tu- Dije a su marido.
- Este.... ¿No oyeron el teléfono? Mejor voy a contestar- bromeo y añadió- Ahí te la encargo, mano. No platiquen mucho, porque todavía nos tenemos que ir a la casa. Y entro seguido del mamon de su cuñado.
-¿por que eres payaso?- Reclamo Marcela-
-Por vocación- respondí
-Toma - me ofreció una bolsa de plástico.- Es tu libro y una sorpresa.- Añadió misteriosa.
Tome la bolsa y la abrí. La sorpresa fue enorme a un lado del libro pude distinguir mi camisa perdida. La que ella usara aquella noche y que yo no pude encontrar por mas que busque, también pude observar un pequeño envoltorio de regalo y la mire inquisitivamente.
Ábrelo en tu casa y cuando estés solo, por favor. Significa mucho.
- La camisa. Platícame de la camisa.
- La metí en la bolsa cuando fuiste por refresco.- Sonrío traviesa y añadió - La use para dormir durante un mes. Hasta que decidí irme a vivir con el.
- Pensé que me ibas a notificar de tu embarazo.- Se río con total soltura. Su madre se asomo y pregunto- ¿Que les hace tanta gracia?
- Los embarazos ,Mama- Nos miro extrañado e insistió a su hija- Ya no te tardes, ya se tienen que ir a tu casa.
- ¿Te asusto la idea?
- Me ilusiono por un momento- confesé
- ¡Ay, como te quiero por tierno!
- ¡Ya! ¡Ya! tampoco te encajes.
- ¿De veras, te ilusionaste? ¿Te hubieras casado conmigo?
- Te lo pedí ¿No?- Asintió en silencio
-y lo pensé, pero creo que no funcionaria.
- ¿Algún día me vas a hablar de nuevo?
-Ojala no. tendría que ir mal mi matrimonio y no quiero que sea así, pero si algún día llego a llamar a alguien , será a ti.
Nos despedimos y todavía tuviste la sangre fría de llamar a tu marido para despedirme. Al llegar a la casa y ver la bolsa de plástico, mi madre y mi hermana preguntaron- ¿Que nos trajiste?-
-Leche y pan dulce- respondí.
- ¿Y en la bolsa?
- Cosas que tenia en el taller. Fíjate que allá estaba la camisa gris.-¿Ya ves? y tu queriendo encontrarla aquí. Si no pierdes la cabeza ,porque no se puede. De veras contigo.
A media noche saque el regalo y lo abrí. Aun sin desdoblar la suave tela, supe lo que tenia entre mis manos. Eran las pantaletitas que traías puestas aquel sábado inolvidable.

Han pasado 25 años desde entonces y nunca me buscaste, eso me hace saber que tu matrimonio es lo feliz que deseabas y el haberte visto hace unas semanas caminando en compañía de tu madre, por las calles de tu pueblo, con esa belleza tan madura, me dio una satisfacción enorme al saberme parte de tu pasado.
19 marzo 2008.

NOTA: Los nombres y algunos detalles han sido cambiados, para respetar el anonimato de sus protagonistas.

Se Feliz.
19 marzo 2008.


Saturday, March 22, 2008

Conquistas 2

Sin pensar, pregunte.¿Me regalas un beso?- Me miro sin sorprenderse y negó con la cabeza.-¿Puedo saber por que?
-Tengo novio... y nos queremos casar.
-¡Oh!- Guardamos silencio, pero no soltamos el abrazo, De pronto dijo- Y no te atrevas a querer besarme a fuerza.
-¿Besarte a fuerza? No entiendo, ¿Es algo así? -Y acerque mi boca a su cara, la cual de inmediato alejo de mi y ya estábamos forcejeando nuevamente.
- Te dije que no. A mi nadie me ha podido besar a fuerza.
-Te acabo de besar el cachete.
-Ese no vale.- Mirándome a los ojos con una expresión traviesa, que invitaba a continuar- Para que sea un beso, tiene que ser en la boca.
-¿Como este?- y trate de besarla rápidamente, pero nuevamente me esquivo.
- No chiquito. No es tan fácil. Fíjate.-Disimuladamente, le tome con mi mano izquierda, la mano que tenia en mi cintura. Preparando una ofensiva de la cual, le seria difícil escapar
- Solo es cosa de usar las manos.
-Tu sólito te atrapaste- me dijo mientras apretaba mis manos. Yo simplemente deje caer el cuerpo hacia atrás arrastrándola conmigo. Quedamos tendidos de espaldas, su brazo izquierdo bajo mi cuerpo, estaba imposibilitado para accionar y su mano derecha enlazada a la mía tampoco seria de mucha utilidad. Al comprender mi ventaja, se alarmo cantidad y el miedo asomo en su mirada, sin que ella hiciera por disimularlo.- Creo que estas perdida.-Puntualice.- ¿Quieres rendirte, ya?
- Es trampa- Protesto, pero la opción de rendirse le hizo saber que no pensaba obligarla y pareció relajarse- Suéltame las manos y veras. - Amenazo.
- No creo. Pensándolo bien, voy a besarte hasta que te rindas.
- Inténtalo. Dudo que puedas.- Puse mi mano en su mejilla y me prepare para besarla, pero de inmediato volteo la cara hacia un lado y luego hacia el otro, recostados en la cama atravesados, nuestros pies quedaron colgando y de pronto los uso para impulsarse y trataba de liberar el brazo que tenia bajo mi cuerpo, sin dejar de poner la boca fuera de mi alcance. En el forcejeo temí lastimarla e intente negociar.-Mira no te vaya a lastimar, te propongo un trato. Te libero a cambio de tres deliciosos besos.-Me miro fijamente y en un susurro expreso.- No, chiquito. Yo no soy como los inditos que espantaste en la subida, a mi no me espantas platicando.- Me levante a medias e incline mi rostro sobre ella. Mi mano se poso suavemente sobre uno de sus senos y de pronto dejo de sacudirse, yo apreté suavemente un instante y luego deslice la mano hasta su cuello en espera de sus reclamos. Sus ojos estaban fijos en los míos y no dijo nada, al sentir mi mano descender hacia su pecho nuevamente, su respiración se acelero y al sentir el contacto enterró su rostro en mi cuello, su silencio me animo a continuar y ataque los botones superiores de la blusa sin encontrar la menor resistencia, mi mano se introdujo por la parte superior de su brassier y la escuche protestar muy bajito- No, no.- el calor de su aliento en mi cuello me produjo una oleada de placer y tomando su brassier por la cinta inferior lo jale hacia arriba. Sus pechos se liberaron de inmediato y ella exclamo- ¡Oh!.- Al parecer sorprendida por la maniobra. Yo al ver sus pezones me sorprendí también. Eran sumamente pequeños y parecían querer esconderse, entre la carne del busto, la aureola que los rodeaba era de un color rosa, que me hizo preguntarme- ¿Es Virgen?-(A mi mente vino una conversación, con los maestros de obra cuando era ayudante de pintor. Don Margarito, nos contaba una de sus aventuras.-....Y cuando la encuere me di cuenta que llevaba harto tiempo sin que se la cogieran....
-¿Y como supo eso?- Interrumpí, interesado.
- Pos, en las chichis se ve, no seas wey. Una vieja con las chichis rositas, lleva buen rato sin coger. Si las tiene negritas es que anda coge y coge. Las casadas las tienen negritas.- Sonriendo a los demás mayores, que asentían silenciosamente, avalando la veracidad del comentario.- No me preguntes por que. Pa'pronto no se. Pero así es. Si sus chavas las tienen negras, mejor vayan pensando en otra vieja, por que a esas se las andan cogiendo, Su patrón o alguno de sus primos.)
El descubrimiento, de su falta de actividad me motivo cantidad y me sentí aun mas afortunado .
Bese sus pezones y la sentí suspirar suavemente acaricie su vientre mientras besaba sus pechos y de pronto me dijo.- No me vayas a agarrar "Ahí", por favor, "Ahí"

no, por favor- El mensaje fue recibido por mi cerebro, procesado y reenviado a mi mano, la cual sin perder un segundo se poso en su entrepierna y a pesar de la mezclilla, pude notar el calor en su interior. Ella proyecto su pelvis contra mi mano y yo la acaricie frenéticamente. Nuevamente forcejeamos. Esta vez, mas para acercarnos. Ataque su cinturón y rápidamente logre quitar el seguro, sin recibir respuesta de su parte pero cuando libere el botón, sus fuerzas se redoblaron y forcejeo de forma tal , que renovó mi temor de lastimarla . Por lo que exclame- ¡Ya. Tranquis¡ Si quieres te suelto pero no te retuerzas o te vas a lastimar.
-Pues claro que quiero que me sueltes ¿Que te piensas? ¿Que me gusta? ¡Mira nomás, ya me encueraste toda!- Al sentirse libre se levanto rápidamente y se alejo unos tres pasos, y se detuvo a arreglar su ropa. Ni siquiera se dignaba a mirarme y me pregunte ¿En que momento la regué y de que manera podría retenerla? (Recordé otro consejo de pintor. Este de Don Silvestre - Cuando, una vieja se hace la difícil y se te va es por que eres un pendejo, que no se sabe el truco de "La Vela".
-¿El Truco de "La Vela"? ¿Cual es ese, Don Silver?- La risa de Toño, el albañil, indicaba que, o el ya se lo sabia o que yo estaba siendo muy obvio en mi interés.
-Se me hace, que ya se te ha ido viva alguna palomita, pinché Noe- Exclamo divertido, Lupe "El Karateca". Yo de 17 años, no estaba como para discutir mis proezas con una bola de cabrones que ya estaban hasta casados y preferí guardar silencio.
- No lo estén chingando, si no se la sabe, mejor es explicarle. ¿O no chavo? - Asentí en silencio y Don Silver vertió una gota de sabiduría que yo bebí ávidamente- Las mujer que te ve "La Reata" esta perdida, si se la enseñas tiene que agarrarla y si la agarra tiene que metérsela. Por eso es que no ves a las viejas manoseándonos en el metro o en el camión. Ellas,si agarran ya no sueltan.
-¿Como los perros Bulldog?- Interrogo el cuino y nos cagamos de la risa todos.
- Y ¿Por que se llama de "La Vela".
- Por Verla wey, De verla. Chingao.) Me levante apresuradamente y con torpeza me baje el cierre del pantalón vaquero. Ella escucho el sonido y detuvo sus movimientos, yo desesperado trataba de sacar mi miembro, de su prisión pero el nerviosismo y la prisa me entorpecían, ella se volvió hacia mi preguntando -¿Que haces? y al verme exclamo-¡Ay! ¡No lo vayas a sacar, por favor! ¡No lo saques!- Y ya estaba junto a mi , como queriendo evitar que lo sacara, pero ayudándome a hacerlo- ¿Por que, eres así? ¿Por que tenias que sacarte "esto"? Pregunto, apretando mi miembro en su mano, aun con la tela de la trusa de por medio.

- "Esto" tiene su nombre- Respondí.

- ¿Y como se llama?- Sorprendida.

-Campeoncito.- Puntualice.- Una sonrisa aleteo, retadora en sus labios

-¿A poco si?- apretando aun mas fuerte, como queriendo comprimirlo, en sus manos.

-Claro. Ademas tiene a sus amigos.

-¿Amigos?- La alarma volvió a su cara.

-Así es. Siempre lo respalda un par de amigos.- Y la comprensión , apareció en su mirada, la sonrisa picara regreso mientras, su mano izquierda buscaba mis testículos. De pronto todo el placer se convirtió en dolor al momento en que los apretó con fuerza, mi cuerpo instintivamente retrocedió y ella pego un gritito, de miedo.-¿Te lastime?- Pregunto.
-¿Crees que son de hule?
- Perdón,- Y acariciándome suavemente, interrogo- ¿Ya mejor?- Sin responder la tome por la cintura y la atraje hacia mi, la tome por las nalgas con ambas manos y ya no se resistió, la levante y la lleve de regreso a la cama, donde la recosté y le desabotone la blusa, ella no soltaba su presa y cuando le desabotone el pantalón e intente quitárselo me resulto imposible. Propuso.-Quítate el tuyo y yo me encargo de el mio.- La aceptación implícita me alegro cantidad y entonces recordé un detallito.Desde una semana antes, tenia un paquete de condones Profam, guardado en mi cajita fuerte (Una alcancía con forma de caja fuerte, que mi tía Licha me regalara cuando cumplí quince años) y allá voy de nuevo al librerito que inicio todo. Ella me observo con curiosidad mientras se terminaba de desvestir y al verme sacar el paquete,. Pregunto - ¿Que es eso?
- Preservativos- Respondí, orgulloso de estar preparado para la ocasión.

- Si te pones eso, no me tocas- La respuesta me congelo. Nunca imagine esa reacción, si bien en esas fechas el SIDA era desconocido para la mayoría de la gente. El condón era muy recomendado como método anticonceptivo y para prevenir enfermedades venéreas.-¿Que piensas que soy? ¡No te vaya a pegar una infección!

- No es eso, linda. También previene embarazos o ¿Te estas cuidando?

- De eso me ocupo yo. - Se veía tan hermosa con solo la pàntaletas puestas y arrodillada en mi cama, que sin pensarlo deje los condones a un lado y me termine de quitar el pantalón, ella se levanto y empezó a preparar la cama.- Déjala así- Rogué. Ella me miro y añadí- Quiero verte desnuda.

- ¿Mas?- Contesto sonriente y dejo las cobijas en su lugar.- Ven aquí," Campeón" y me recibió entre sus brazos.

El sudor descendía por mi frente y mi espalda, el sentir su cuerpo bajo el mio, aun después del amor me hacia inmensamente feliz. Me pregunte que paso dar a continuación. Esta era una experiencia tan agradable, que temía estropearla. Sus manos recorrieron mi espalda y susurro en mi oído:

"Mientras el mar, besa una playa ajena,

Yo busco en vano tu nombre entre la arena,

Yo busco en vano la luz de tu verano

Y aquellas noches anchas bajo el cielo,

Cuando tu piel se acostumbro a mi mano

Y mi frente a la sombra de tu pelo"..........

¿Donde escuche esto antes?

- Yo tengo esa canción- Afirme.

-¿Si?- Esperanzada.

-¿Quieres oírla?

-¡Claro! ¡Me encanta!- Me levante y prepare el tocadiscos, busque minuciosamente en el disquero que ocupaba la esquina izquierda de mi habitación y localice el disco. Era un 45 y le pase la funda para que la viera mientras yo lo ponía a reproducir.

- Ven aqui- Me invito. -Házmelo mientras lo oímos.

Mi vieja cama individual , no era la mas discreta, pero el rítmico rechinar me pareció el mejor de los acompañamientos.

Mientras el mar besa una playa ajena

yo busco en vano tu nombre entre la arena

yo busco en vano la luz de tu verano

y aquellas noches anchas bajo el cielo

cuando tu piel se acostumbro a mi mano

y mi frente a la sombra de tu pelo.

Y hay tanta adolescencia apresurada

y tanta soledad arrepentida

que estas aquí y aunque no estés conmigo

vuelvo a encontrar tu corazón amigo

junto a las cosas que toco tu vida

Y hasta en el cielo la luz del sur evoca

antiguas alegrías que se han muerto

y el faro al sol es una estrella rota

que nombra la vigilia de algún puerto

Y hay tanta adolescencia apresurada

y tanta soledad arrepentida

que estas aquí y aunque no estés conmigo

vuelvo a encontrar tu

corazón amigo junto a las cosas que toco tu vida.

Su cuerpo se tenzo , sus manos se crisparon en mi espalda y su intimidad latió brevemente en la mía, suspiro profundamente y me miro con ternura- Ahora si te ganaste un beso.- y me beso con pasión. yo me pregunte ¿donde chingados quedo el romanticismo ? Si después de hacer el amor dos veces, llega el primer beso.
-No imagine que fueras así.-Comento, mientras me empujaba suavemente hacia un lado. Me tendí sobre un costado para aprovechar el escaso espacio disponible.
- Tápame, tengo frió.- Me levante y ella solo se incorporo a medias para hacer las cobijas a un lado y taparse con ellas mientras fingía tiritar. Me miro seductora mientras decía invitante- Ven Tráelo acá, le quiero agradecer.- Me acosté con ella y me cobijo mientras interrogaba-¿Hace cuanto que no lo hacías?-¡Ah, chinga!¡ Ahora si!¡Los patos tirandole a las escopetas!¿ A que hora me la volteo?¿En que me lo noto? ¿En las chichis?- Cerca de un año- Respondi.- ¿Y tu?
- Eso no se pregunta.
- Mira nada mas, que niña tan lista.
-Me caías tan gordo cuando me llamabas "niña"- Cambiando de tema bruscamente.
-¿En la escuela?
-Si. Me gustabas mucho, eras muy guapo.
-¿Eras?
-Eras. Ahora estas horrible-Sonriendo, al tiempo que confesaba- Me muero de hambre.- ¡En La Madre! ¡Que animal! Se me olvido por completo, que cuando la encontré, buscaba que comer. ¡Valiente anfitrión! desde que la traje, no pensé sino en meterla en la cama.
- Permiteme. En un momento traigo algo de comer.- Me levante y me puse un "short"para salir al patio, me lave las manos y entre en la cocina rogando por que hubiera algo en el refrigerador, al abrirlo encontré unos huevos y medio litro de leche, pensé en freír unos huevos y mire al fondo un yogurt, cuando pensaba en ofrecérselo mientras preparaba algo. sentí sus manos rodearme por la espalda mientras decía- A mi pasame el yogurt.
Por contacto supe que seguía totalmente desnuda y alarmado voltee hacia la ventana que daba a la calle. Ella noto el gesto y me recrimino
-¿Por que no corriste las cortinas?- La cubrí con mi cuerpo mientras la llevaba de regreso a cubierto.
- No nos vio nadie, no te preocupes.
- ¿Y si nos vieron? ¿Que van a decir?
- Que soy un suertudo
- Eso ya lo habías dicho ¡Payaso!
-Mientras mas lo repito, mas me convenzo - La abrace y se estremeció de frio. Dio vuelta y exclamo- ¡Voy por tu camisa!- De verdad era un cromo de mujer. Así de espaldas y corriendo por la camisa, con la piel chinita de frió, las nalgas apretaditas. Me pregunte si querría quedarse conmigo, Regrese a la cocina por el yogurt y descubrí un par de rebanadas de jamón en un lejano rincón y las lleve conmigo a mi cuarto. Al verme entrar y luciendo puesta mi camisa, me pregunto mientras la acercaba a su nariz-¿ Que loción usas?
- Siete machos
-¡Ya! ¡En serio!
-Se llama Musk oil ( Una cuñada de mi patrón, me había rociado con una muestra de esa loción, en su afán de venderme un frasco que costaba bastante caro. Yo en realidad solo usaba de vez en cuando un poco de agua de colonia, antes de acostarme. Pocas veces he agradecido tanto una coincidencia)
- Huele riquísimo- mientras recibía el yogurt y se aprestaba a comerlo.- Encendí el televisor y la escuche decir- Mejor pon mas música,¿Quieres?
-Claro. ¿Que música prefieres?
-Algo ad hoc.- el escucharle esa expresión me recordó lo snob que en ocasiones llegaba a ser y me trajo un montón de recuerdos de ella en el colegio. los cuales saboree mientras ponía el ultimo L.P. de Emmanuel. "En La Soledad".
- ¿Que tal? ¿Te gusta Emmanuel?
-Mucho- Claro que le gustaba, en esa época casi nadie podía resistirse al influjo del pecosito cantante.
-Bueno, ya te cumplí un deseo. Ahora te toca a ti
- ¿Que quieres?
-Que te quites la camisa
-No quiero. hazme lo que quieras ,pero déjamela puesta.-Mientras lamia la cuchara, al verme acercar. sugirió- Ya te dedique una canción, ahora te toca a ti. Regrese lo avanzado y moví el brazo del tocadiscos hasta la canción "Estoy Loco". Al volver hacia ella, la vi acostada de espaldas con la camisa puesta pero abierta, esperando por mi. Hicimos el amor muy suavemente y al terminar, guardamos silencio escuchando los temas. mi mano la acariciaba ligeramente y no supe en que momento nos dormimos.

Continuara....

Wednesday, March 19, 2008

¿Conquistas?


Los hombres suponemos ser, quienes llevan las riendas en el trámite amoroso. Presumimos de conquistar a las mujeres, sin darnos cuenta de que en realidad, somos nosotros los seducidos.

Como decía Don José. - Las viejas son el diablo, chamaco. Te hacen creer que son débiles e inocentes y utilizan todo su atractivo físico para esclavizarte y cuando te das cuenta, ya te usaron hasta que se aburrieron de ti y te mandaron a la chingada sin siquiera pestañear.

Sentí un movimiento en la cama y luche por despertar, mis parpados se negaban a separarse y mi cerebro parecía estar siendo exprimido, rodé hacia mi izquierda y te vi, de pie, vistiéndote. Lucias un poco molesta y parecías querer disimularlo
- ¿Que haces?- Pregunte.
- Ya me voy.
-¿Por Que? Quédate otro rato.
- ¿Estas loco? Ya son las once y media, no debe tardar en llegar tu mamá. No se como pudimos dormirnos.
- No te preocupes, mi madre viene hasta mañana en la noche, siempre que visita a la familia, se queda a dormir el sábado.
-De todas formas, ya tengo que irme es tardísimo y yo solo salí a comprar un sope. Mis papas han de estar bien enojados.
-Te acompaño. Permíteme vestirme
- No hace falta, si quieres duérmete. Yo puedo irme sola. (Mirándome, como diciendo- Nomás te atreves a quedarte. Hijo De La Chingada)
Me levante y recogí el pantalón del piso, después de dar una ojeada alrededor de la cama, decidí tomar una camisa del cajón, ya que la que traía puesta no supe donde quedo.

-De verdad. Si no quieres acompañarme, no es necesario. Yo puedo irme sola, además yo fui la que se vino a meter sin invitación.

1983. Sábado por la tarde, después de una semana de trabajo, regresaba a casa, cansado pero con la bolsa alegre. El camión me dejo un pueblo antes del mió y caminaba rumbo a casa, cuando la encontré. Lucia muy bella, con una blusa blanca y un pantalón "strecht" de mezclilla negra. (Seguramente marca Edoardo’s) Nos conocíamos de tiempo atrás. (En épocas de secundaria. Teníamos la misma edad y éramos de la misma generación, aunque de diferentes grupos.) Me vio y se quedo parada, esperando para saludarme.
-¿Como has estado?- Interrogo dándome la mano, y mirando el libro en mi mano izquierda, agrego- ¿Sigues leyendo?
- Es como un vicio. No se deja tan fácil. ¿A donde vas?
- Por un sope que se me antojo.
-¿De antojo, ya?- Pregunte con intención.
- Si, pero no por lo que te imaginas.- Sonriendo seductora. Su cuerpo dominaba un lenguaje mucho mas amplio, que la mayoría de las chavas que yo conocía. Generalmente me dejaba pensando en ella un par de días después de cada encuentro. No era la más bonita, pero era muy atractiva y manejaba a la perfección sus coqueteos, manteniendo siempre la distancia adecuada, para no permitir que le faltasen al respeto.

-La última vez que nos vimos, quedaste de prestarme el que leías, en cuanto lo terminaras, y todavía estoy esperando. -Reclamo sonriente
- ¿Cual era?
- No me acuerdo. Me dijiste que estaba muy bueno.
- No, pos si. Con ese dato seguro doy con el de inmediato.
-Ya, payaso. ¿A poco tienes muchos?
- Mi madre opina que si.
-¿Pues cuanto te dura un libro?
- Una semana, a veces más, a veces menos. Depende de las páginas y lo interesante.
-Pero son caros. ¿A poco te compras uno cada ocho días?
- Los compro en las segundas. Así no sale tan caro.
- Bueno. ¿Y que necesito hacer para que me prestes el libro que dijimos?
- Pues, esperar a que te hagan tu sope y mientras tanto voy y te lo traigo.
- ¡Ay, no! ¡Que Pena! ¿Como crees, que te voy a hacer dar la vuelta?
- Esta bien. No te preocupes, a mi me gusta caminar. El único inconveniente es que, no recuerdo el titulo. Pero igual y te traigo un par que están muy buenos y escoges el que mas te guste.
- ¿Y por que no me prestas los dos? ¡Tacaño!
- Te presto los que quieras. ¡Que caray! ¿Donde vas a comprar tú sope?
- Lo compro al rato. Ahorita mejor, voy contigo por el libro.
-¿A mi casa?
- O hasta china, pero hoy me prestas un libro. Fíjate, manito.
-Ándale pues, vamos por el.
Y caminando y conversando, hicimos el trayecto hasta mi casa. Un par de vecinas que encontramos nos miraron suspicaces. Preguntándose, tal vez, si andábamos.
- ¿Con quien andas? ¿Es de acá? -Pregunto. Sacando a colación el tema mas sobado a esa edad. La pregunta me sorprendió y apenado, respondí.
-No tengo novia.-Estaba en medio de una de mis peores rachas y tenia como seis meses de no agarrar ni un resfriado.
- ¡Hay si! ¡Ya parece! Si me acabo de encontrar con Perla y me dijo que anda contigo.
-¿Quien? ¿Cuando? ¿Donde?
-¡Ya payaso!- Dijo divertida- A ti no se te quita lo cotorro. ¿Verdad? No te hagas el que la virgen te habla. Bien que sabes de quien te estoy hablando.- La susodicha, era una ex compañera de escuela, que ambos conocíamos, pero nunca lleve un noviazgo con ella, A decir verdad, ni el saludo nos dábamos, regularmente me agredía verbalmente y me demostraba toda la antipatía del mundo. Ahora que ya no coincidíamos, casi la había olvidado, y el saber que presumía de un noviazgo conmigo me sorprendió cantidad. Sin saber que actitud asumir. (No fuera que mi bella amiga estuviera inventando, para sacar información) Exprese. - Esta enfriando la tarde, ¿No crees?
-Hazte menso. ¿Andan o no?- Hacia nosotros caminaban un par de tipos con apariencia de albañiles (Yo he pasado la mayor parte de mi vida productiva, trabajando en la construcción, si bien, un 80 por ciento en ventaneria. también anduve probando otros oficios y reconozco de inmediato a otros constructores) Desde que los vi venir, note su actitud de perdonavidas y su forma de mirar a mi amiga me molesto. Ella no les dio importancia y continuo caminando indiferente, pero al cruzarnos y quedar ellos detrás de nosotros, escuche decir a uno de ellos.
- Adiós a las dos.- Ya esperaba algo así, y el que un par de pendejos venidos de no-se-donde, me quisieran agandallar con la vieja, en mi propia colonia me encabrono, y volteando los enfrente.
- ¡¿Que dijiste?!- Sabiéndose en superioridad numérica, el mayor de ellos. (Un tipo ya cuarentón)Amenazo.
- Ni te pongas al pedo, porque te pongo en la madre.
-¡Pendejo! A mi no me espantas con tu paradito del Piporro. Pinché viejo ridículo.-Le espete y vi que atine donde le dolía. Sorprendido por la respuesta, miro a su compañero (Un pendejete, como de veintitantos, con la cara demacrada del típico "Drogo") esperando apoyo. Su cadavérico, acompañante solo pudo decir
-¡Chale!, ¡Chale! Si no viene solo.
-Se me hace que los dos me la pelan. Putos.- Dije suavemente y di un paso hacia ellos. Ambos retrocedieron y Marcela me tomo de un brazo, impidiéndome avanzar y al mismo tiempo rematándolos al decir.
- Ya déjalos. Son pinches tacuaros.
-¡Chale!-Repitió el huesudo - Lo que pasa, que te sientes chingón, porque estas en tu barrio. A ver, vamos a rompernos la madre en otro lado.-Su respuesta sonó tan infantil e inapropiada, que aproveche para burlarme.
-¿En camión o caminando?-Esto provoco la risa de Marcela y la ira de los "Macuarros Infernales", por lo que el mayor, intentando salvar algún resto de dignidad. Declaro.
-Por hoy te vamos a dar "Viada" wey, pero la próxima te partimos la madre.
-¡Gracias! ¡Mira que amable! ¿Estas de promoción? (En algo tenían razón. Yo estaba en mi barrio y con el tiempo de mi lado, En cualquier momento pasaría uno o mas amigos míos y este par, iba a saber "Lo Que Es Amar A Dios, En Tierra Ajena".Seguramente, conscientes de eso buscaron la salida menos deshonrosa, diciendo.-Ya dale chance, carnal. Vamonos. Otro día, otro día.
-"Dale Chance" Ni que tu chingada madre. Se van por putos, no por buenos.- Los acorrale, arriesgando a que accionaran y me pusieran una madriza entre los dos, pero ya estaban "Blanditos" y solo se dieron vuelta, para después de unos metros, gritar-¡Otro día! ¡Otro día!
-¡Chinguen a su madre!- Les grite y Marcela silbo- Fi-fi-fu-fi-fi.- y estallamos en carcajadas. Ellos continuaron su camino, no sin antes devolvernos la mentada con el brazo.
- Hijole. Estas bien loco- Me dijo Marcela, con las mejillas encendidas y los ojos brillantes, mientras se me colgaba del brazo. Sentí la suave presión de su busto contra mi antebrazo y por primera vez pensé. (¿Y, si...?) Hice el pensamiento a un lado y la escuche interrogar.
-Digamos que se hubieran aventado. ¿Que hubieras hecho?
- ¿Yo? Nada. Correr en lo que me los entretenías.
-Ya, payaso. En serio.
-¿En serio? En serio me hubieran dado en la torre.
Y ya estábamos en mi casa, al ver que entrábamos al patio, soltó mi brazo inmediatamente y pregunto- ¿Aquí vives?
-Si. ¿No conocías?
La puerta estaba cerrada y toque, para evitar sorprender a mi madre, pero después de un minuto, saque mi llave y abrí.
-Pásale a lo barrido.- Invite.
-No se, parece que no están en casa y me da pena que no haya nadie.-Respondió
-Quizá están con mi tío Juan, o se fueron a la 201, a ver a mi abuelo. En todo caso ya estas aquí, ni modo de que no elijas el libro.
- Si.¿Verdad? Pero ¿Que va a pensar la gente, si me ve entrar contigo, cuando no hay nadie?
- Que soy un suertudo.
-¡Ay, ya payaso! Contigo no se pude hablar en serio.- Y atravesó el umbral, volteo y me pregunto- A ver, quiero ver, ¿Donde se encuentran, esos millares de libros?
- Al fondo a la izquierda, podrá observar, mis lujosos aposentos, dentro de los cuales encontrara, una de las más surtidas bibliotecas del país.
Mientras reía y protestaba- Aha, como no. de veras estas bien loquito, mano.-Avanzo y haciendo a un lado la puerta entro directamente a mi cuarto. La seguí y al entrar tras ella, casi me voy de bruces al encontrármela en cuclillas observando el librero que tenia en forma de esquinero justo a un lado de la puerta. La sujete por los hombros, buscando apoyo para no caer y ella se puso tensa de inmediato. Yo me disculpe y note su rubor, por lo que me dirigí al librero del otro lado de la cama, era un librero muy rustico que un compañero de secundaria me vendió unos años antes y yo le tenia aprecio por ser una de mis primeras posesiones pagadas por mi. Estaba muy mal hecho el pobre con enormes aberturas en los saques y con los clavos a la vista, la madera no estaba cepillada y yo lo había pintado a brochazos con un poco de pintura que encontré en un botecito, esta solo alcanzo para una mano y al estar la madera tan bruta, en algunas partes, chupo mas que en otras y la pintura lucia muy dispareja, para algunas personas que lo habían visto parecía muy atractivo. Recuerdo el día que mi tío Pancho me sugirió comprármelo y yo decline la oferta. Como carecía de fondo, solo clave un par de clavos de unas cuatro pulgadas a la pared y de ellos lo sostuve. Al encontrar el libro que pensaba prestarle (El Misterio Del Triangulo De Las Bermudas Por Charles Berlitz) lo encontré sumamente apretado entre los demás libros y al jalarlo con fuerza para extraerlo, se recorrió el pequeño librero y pase un susto pensando que se vendría abajo, si bien era pequeño estaba atestado de libros y colgado a unos dos metros del piso, una pierna si me la podía fracturar fácilmente. Marcela al verme en apuros, acudió a auxiliarme y sin titubear se puso al frente mío y coloco sus manitas bajo el librero para sostenerlo. Yo agradecido tanto por su ayuda como por el contacto físico que esta provoco. Empuje el librero reacomodándolo y bromeando le dije.- Sostenlo mientras te doy un buen masaje. No vayas a soltarlo por que se nos viene encima y nos aplasta.- Su rubor se intensifico, pero no movió ni un músculo. Yo puse mis manos en sus muñecas y recorrí suavemente sus brazos, hasta llegar a sus hombros. Sentí como su cuerpo se sacudió y temblando me dijo- ¡Ya! Estate quieto o voy a soltarlo aunque nos aplaste.
- No te preocupes. Ya no se cae, ya esta bien firme.- La tranquilice.
Se giro y quedamos frente a frente. Observe el rubor de sus mejillas y la indecisión en su mirada, parecía esperar un motivo para quedarse ahí, a solo unos centímetros de mi. Con el contacto su blusa estaba desacomodada y la estática la adhería a su cuerpo, resaltando aun mas sus atributos físicos y haciéndola ver, aun mas hermosa.- Mira nada mas como se te arrugo la blusa- Comente-¿Es Seda?.
-Eso quisiera. Es satén, por eso se arruga así, eso es lo que no me gusta de esta tela, como se me pega.- Trato de despegarla jalándola con los dedos un par de veces y solo observo pensativamente como volvía a pegarse a su piel.
- Permíteme ayudarte- Bromee y tome su blusa con mis manos la jale suavemente en diferentes puntos aprovechando para acariciarla.
-Déjame- Dijo suavemente- No sirve de nada, siempre se vuelve a pegar.
-Es la estática. Necesita una buena sacudida- La rodee con mis brazos y friccione su espalda al tiempo que la atraía hacia mi, al encontrarse nuestros cuerpos la tela descargo la electricidad estática, dándonos un fuerte "toque".
-¡Ay! - se quejo - Ya déjame, no se que es peor, si los toques o tus "Manitas" pareces pulpo. No dejas rincón sin tocar.- Como jugando, intente reacomodar su blusa y pase las palmas de las manos por su pecho - ¡Ya! ¡Dije, Quieto! ¿Que no entiendes?-Protesto.
-Disculpa. Solo quería arreglarte un poco la blusa.
-¡Mira cuanta amabilidad! Así déjalo, yo puedo arreglarme sola.-se retiro un paso y fue como si, mi aliento la siguiera, ¡Que sensación de perdida tan grande! Se estaba escapando y yo no tenia ni la mínima idea de como retenerla. Mientras se alisaba la blusa con ambas manos note su mirada, pendiente de mi, pero disimulada y pude ver en sus pechos, la rigidez de sus pezones, a mi parecer ella también esperaba la continuación de esta pelea, desgraciadamente yo no sabia como iniciar el segundo round .-¿Donde esta un espejo?- Interrogo.
- Junto a la puerta hay uno pequeñito.- Respondí burlón. Ella al mirarlo, sonrió -Bueno no lo había visto. ¡Bah!.- El mohín con el que subrayo, me pareció absolutamente seductor y me hizo preguntarme nuevamente como podía retenerla, estaba a un tris de despedirse y dejarme con un palmo de narices. Se paro frente al espejo y se observo detenidamente mientras comentaba- ¡Que espejo mas bonito! (El espejo era un ovalo como de 60 centímetros de ancho por un metro de alto, que mi madre compro en un bazar y vaya que gustaba a nuestras escasas visitas) ¿Es muy antiguo?
- Antiguo si. Bonito no.
-¿No te parece bonito?
-Un espejo no es ni feo ni bonito. Es solo el reflejo de quien esta frente a el.- Colocándome a sus espaldas- Ahora que te refleja a ti es un espejo muy hermoso, pero si me refleja a mi-Colocando mi cara en su hombro- ¡Que espejo tan feo!- y la abrace.
-Ni tanto, ni tanto. No estas tan feo, pero si muy manotas. ¿No te amarraron las manos de chiquito?
-Si. Quizá por eso aprovecho ahora que las tengo sueltas.
El comentario pareció divertirla, aunque su risa sonaba demasiado fuerte y nerviosa. Afloje el abrazo y sin soltarla puse mi mano derecha en su hombro y ella la tomo con la derecha suya y haciéndose a un lado rodeo mi cintura con su brazo izquierdo. Camine hacia la cama y en ningún momento se resistió, nos sentamos y platicamos mientras mis piernas comenzaban a temblar por los nervios. Ella acariciaba suavemente mi mano con sus dedos, mientras mantenía la vista baja. Había que hacer algo y pronto. Eso lo sabia, Pero ¿Que? El tiempo se terminaba y en cualquier momento se despediría.

Continuara...


Friday, March 07, 2008

Psicodelia



increíblemente, el disco El Club de Los Corazones Rotos Del Sargento Pimienta, cumplió 40 años de haber salido al mercado. El leer esta noticia me recordó la época de la Psicodelia y la onda hippie (Seguramente pensaras que no pude involucrarme en el movimiento y estarás en lo cierto, ya que en el 67 apenas tenia cuatro años)y me llevo de vuelta a una tarde del 72 en la colonia Granjas Esmeralda.Esa tarde, mis amigos y yo deambulábamos por la calle en busca de diversión cuando uno de ellos (De aproximadamente 15 años) encontró a un amigo de sus hermanos mayores. Se saludaron y comenzaron una platica que poco a poco se fue dirigiendo hacia la música Rock. A mi por aquellos tiempos la música no me atrapaba aun con tanta fuerza y mucho menos cuando el idioma se interponía para evitarme comprender el mensaje de las letras, era necesario que el ritmo fuera completamente irresistible para atraparme, solo canciones como Negro Es Negro De Los Bravos, Molina de Creedence, conseguían llamar mi atención hacia la Música en Ingles. así que cuando el nuevo amigo nos invito a seguir la platica en su casa escuchando discos, la idea me pareció muy mala y estuve a punto de negarme a ir, pero hacia muy poco tiempo que nos habíamos mudado a esa vecindad y escaseaba de amigos por lo que no quería disgustar a los que tenia llevándoles la contra y decidí acompañarlos.
Lo primero que recuerdo de esa experiencia es la casa de ese joven. Una casa muy humilde con piso de tierra y solo dos cuartos largos divididos por una cortina,al entrar en su casa y a falta de sillas nos sentamos en el suelo, al rededor de la vieja consola. El con un aire de solemnidad, procedió a sacar los discos de la disquera de la consola y los fue separando de los otros ritmos, para dejar a la mano solo los discos de rock. Yo no dejaba de mirar la casa de reojo intentando localizar un televisor (que por aquella época hubiera colmado mis mayores anhelos) sin conseguirlo, ya que no existía tal(Aunque difícil de creer en esa época un televisor en Blanco Y Negro era Un Lujo que pocas familias podían darse y uno de color, ni se diga, quienes tenían una TV acostumbraban a permitirte ver un programa por la módica cantidad de veinte centavos). Una vez que hubo clasificado los discos procedió a guardar los "Otros" que representaban a aquellas personas no "iniciadas" en "Los Misterios del Rock" y entonces iniciamos esa experiencia que me quedaría grabada en la mente hasta la fecha y que me llevo a adoptar el Rock casi como una Religión
durante la mayor parte de mi juventud.

El reproducir un disco de Vinil, traía consigo una serie de cuidados que que hacían de esta acción casi un ritual. El disco estaba protegido por una funda plástica y una de cartón, esta ultima era en muchos casos una obra artística en la que podían encontrarse cualquier cantidad de mensajes subliminales, que te atrapaban tanto como la música.Una vez extraído el disco de sus fundas debía limpiarse a conciencia con un cojincito de terciopelo para evitar que alguna basurita dañara la aguja y al colocarlo en el tornamesa debías tener un pulso y un tino magníficos ya que tenias que insertarlo en un pequeño perno metálico y después colocar el brazo que sostenía la aguja justo al inicio de la canción que te interesaba escuchar.

Recuerdo claramente, como reacciono mi cerebro al bombardeo de sonidos estridentes con completo rechazo y sonidos que en el futuro harian mis delicias en ese momento me parecían un verdadero tormento. La sesión musical se fue alargando mientras escuchábamos rolas de Los Doors, Janis Joplin, Carlos Santana,Jimmy Hendrix y Creedence y al tiempo que escuchábamos las canciones eramos educados en el arte de observar las portadas de los discos para encontrar los mensajes que contenían (He de reconocer que esta actividad fue la primera en atraparme y evito que yo me fuera con los demás chamacos cuando decidieron huir) pero el momento cumbre de mi iniciación llego cuando, apagando la consola y a escondidas de sus padres y hermanos( para estas horas ya acostados en el cuarto que servia de dormitorio común)Nuestro nuevo guia, reprodujo algunos pasajes de canciones de los beatles en reversa, girando el disco manualmente y nosotros pegados al tornamesa para escuchar los casi imperceptibles sonidos nos fuimos maravillando cada vez mas al escuchar sus explicaciones de los mensajes ocultos incluidos en las canciones.Francamente yo no entendía ni jota de ingles y los sonidos me eran muy confusos pero la sola idea de participar en tan grande misterio me atrapo irremediablemente y cuando llegue a la vecindad y encontré a mi madre hecha un manojo de nervios por mi ausencia y dispuesta a ponerme una chinga histórica. sabia que podría soportarla estoicamente pues ya era un Rockero.

Wednesday, March 05, 2008

Tecnologia

Mientras viajaba en el trolebus con rumbo a mi trabajo. Subió una comerciante a tratar de vender sus discos piratas. Esto propicio que dos personas mayores( entre sesenta y setenta años) que viajaban cerca de mi iniciaran la siguiente conversación.
P1- Lo que es la tecnología ¿no?

P2- ¿Perdón?

P1 - Digo que lo que es la tecnología. Porque cuando yo era joven los discos median como el triple que hoy y solo les cabía una canción. Ahora con el avance tecnológico hay unos discos que venden estos mismos piratillas que traen hasta cien canciones.

P2- Se llaman mp3 y traen hasta ciento veinte canciones. pero todavía hay otros discos mas pequeños, se llaman mini disc y creo que les cabe lo mismo o mas.

P1- Chingao. todo esto lo hacen los pinches japoneses a esos weyes les mandas un elefante y te devuelven una pinche hormiga. En mis tiempos había consolas !Que muebles¡ No cualquier pendejo tenia una consola era un lujo bien ganado. ocupaba el espacio de una cómoda o de un sillón. Toda barnizadita, toda de madera. le comprabas su aguja (porque los discos sonaban por el roce de una aguja ) le comprabas su cojincito pa' limpiar los discos, le comprabas sus fundas de plástico porque los discos de vinil se rallaban mucho.

P2- En eso siguen igual. Tantito les pega el sol o los tallas y ya valieron pa' pura madre !Pinche plástico¡

P1- Eso si. Luego salieron los tocadiscos, ya mas económicos y hasta portátiles. Ya habían discos de 45 que traían dos canciones.

P2- Los sencillos. porque los LP'S traían de cinco a seis por lado.

P1- !Ah¡ Usted también los escuchaba. Pos en fin que luego las grabadoras y los casetes. y ahí fue el desmadre. porque los pinches escuincles las traían sonando en todos lados. Los muy cabrones y Pa' pinche musiquita que les gustaba, Que si rock, que si disco. que si break.

P2- Puras mamadas. Música la de mis tiempos......................


Y hasta ahí aguante ya que lo que ellos consideran "Puras mamadas" es lo que yo considero música clásica.

Se Feliz.

Tuesday, March 04, 2008

Bautizo ¿Para que?



En Mexico se acostumbra el uso de la palabra wey para referirse a algún amigo o amiga inclusive, pero esto no siempre fue así.Anteriormente esta era una ofensa(Wey proviene de buey) y se utiliza también para indicar que una persona es tonta(oye no seas buey) o cornuda (tu vieja te esta haciendo buey). Lo curioso es que al difundirse tanto pareciera que podríamos ahorrarnos la búsqueda de nombres para nuestros hijos e hijas ya que en una platica es muy común escuchar el siguiente dialogo
Ringgggggggg.
-Tocan la puerta. ¿Que no oyes que tocan la puerta wey?
-Pues anda a abrir wey
- Abre tu wey
- Yo no wey.Ve tu
-Orale voy yo wey
Acude, abre la puerta y regresa diciendo
-Te hablan wey.
-¿Quien wey?
-Ese wey el de la vuelta
-¿Cual?
- El que vende revistas
-¡ah ! Ese wey. Dile que ahí voy
Y yo me pregunto ¿Para que registrarlos y bautizarlos si terminan todos llamándose wey a final de cuentas?
Entre las mujeres se ha adoptado el termino.Y también entre ellas se llaman wey.llaman wey a su novio.Un ejemplo es este.
-¿Que paso ya te hablo Juan? ¿Ora si ya es tu wey?
O el siguiente
-¿quieres ser mi chava? ¿O ya tienes wey?
en fin que yo aquí le paro porque tengo mucho trabajo y nomas me estoy haciendo wey en la computadora.
Hasta la próxima.

Sunday, March 02, 2008

Archivos Sonoros

Sirva este articulo, para presentar un proyecto,que no quería dejarse crear. Los Archivos Sonoros De Aluminca. (Cuan Rimbombante titulo, Pa'que me salgas con una tarugada) Desde que me dio por escribir, alguna opinión y anécdota, no he pensado sino, en complacer a mis lectores y un día, mientras meditaba la manera de hacer llegar mis escritos a la mayor cantidad de lectores posibles, una duda me embargo. ¿Y si no pudieran leer? Vamos quizá no es que no quieran, pudiera ser que no puedan.
Así que necesitaba de alguna manera solucionar tal contingencia y así nació la idea de los archivos sonoros. Inicio con uno corto y simpático (Por lo menos eso opina mi Mamá) Espero, sean de tu agrado y si tienes algún amigo que pudiera padecer desde vista cansada hasta ceguera, te ruego le hagas llegar hasta esta nuestra pagina donde ya veremos la manera de sonorizar todos nuestros artículos. También puedes descargar los audios para hacérselos llegar, ya que están en un formato muy accesible, el famoso MP3.
No olvides comentar, esta novedad.